Por más de tres generaciones, la familia Pulenta ha estado ligada a la viticultura argentina. En 1997, Antonio Pulenta vendió la mayoría accionaria de Trapiche y fue en ese momento que sus hijos Eduardo, único enólogo de la tercera generación, junto a Hugo, decidieron continuar con la tradición de la familia y construir su propia bodega: Pulenta Estate.
La bodega está ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina, y cuenta con 135 hectáreas de excelentes viñedos de una antigüedad de 16 años, donde las uvas gozan de un extraordinario clima con gran amplitud térmica. El agua de deshielo, proveniente de la cordillera de los Andes, favorece el riego de esta zona privilegiada.
Cada varietal se ha logrado mediante la combinación del trabajo manual y tecnología de punta, que permiten un delicado equilibrio en el producto final.
"Hacer un gran vino es un acto de generosidad, de pensar siempre en el otro que lo degustará. Nuestra misión es producir series limitadas de grandes vinos, elaborados con orgullo en Argentina".