Es la gran aportación al mundo del Valle del Ródano (Francia), en Australia alcanzó una superioridad indiscutida y en nuestro país está presente en casi todas las regiones vitivinícolas. Aquí, cinco etiquetas para conocer.
Después del Malbec, el Cabernet Sauvignon y el Merlot, es la cepa que más está creciendo en superficie cultivada. Muchos enólogos argentinos confían en ella como uva integrante de los grandes blends ya que aporta su toque de frescor, exotismo y elegancia, sin embargo su carácter salvaje puede no agradar a todo el mundo. Su personalidad, joven e inconformista, varía según su añada, terruño y grado de madurez, y con el paso del tiempo envejece de forma muy aceptable aunque extremadamente rápido. Hoy en día, algunas bodegas están logrando altísimos niveles de calidad al potenciar al máximo sus rasgos primarios y al imprimir una nueva dimensión elaborando varietales modernos y delicados. Aquí, cinco etiquetas de la nueva generación de Syrah.
Tinto de estilo único e inconfundible, que se destaca por su carácter exótico, frutal y floral, entrada dulce y final siempre refrescante. Elaborado con uvas de Agrelo (Luján de Cuyo) y nueve meses de crianza en barricas de roble francés (de segundo uso y tostado medio), es muy suave al paladar, delicado y equilibrado, está muy bien integrada la fruta con la madera y su acidez aporta frescura, por eso resulta tan agradable y fácil de beber. Los taninos son dulces y persistentes matizados con algunos rasgos complejos. Es riquísimo y distinto.
Syrah de mucha personalidad que atrae desde la primera copa por sus aromas frescos y frutados con toques florales, su paladar dulce con taninos redondos y sin aristas y su cuerpo armónico y elegante. Elaborado con uvas de viñedos propios ubicados en Chachingo, a poca distancia de Cruz de Piedra, Maipú, tuvo una crianza de doce meses en barricas de roble francés y es súper moderno de sabores intensos y persistentes y alta concentración de aromas complejos. Sólo se elaboraron 3.900 botellas y tiene una excelente relación precio-calidad.
Elegante, moderno y de gran intensidad, se destaca por su estilo joven y frutado, su frescura y vivacidad. Sus notas mentoladas y especiadas cautivan de entrada y los aromas a frutas rojas aparecen al final. Al paladar es dulce, generosamente frutado y con ahumados moderados muy bien integrados. Fue elaborado con uvas de Agrelo (1050 msnm) y catorce meses de crianza en barricas francesas (30% nuevas), tiene estructura suave, taninos amables, muy buena integración del roble y persistente final, además de perfil bajo y precio muy acertado.
Vino de lujo que seduce desde el primer instante y es uno de los mejores exponentes de la variedad. Elaborado por el gran enólogo Walter Bressia con uvas de viñedos propios en Luján de Cuyo y quince meses de crianza en barricas de roble francés y americano, tiene aromas intensos a fruta madura con sutiles notas de especias y café y taninos dulces y contundentes que le dan una voluminosa sensación. Si bien es suave y amable, su estructura es elegante sin perder carácter. De final persistente y sabor interminable. Sólo se producen 3.000 botellas.
Syrah de altísima calidad que representa el potencial de la cepa en San Juan, elaborado con uvas de tres viñedos distintos ubicados en el Valle de Tulúm (650 msnm), Valle del Zonda (780 msnm) y Valle de Pedernal (1350 msnm), cada uno con sus características propias aportan complejidad y concentración. Tuvo una crianza de quince meses en roble nuevo francés, tiene aromas increíbles a mermelada (higos, ciruelas), especias (canela), humo y evolución (cuero, frutos secos) y en la boca se sienten sus taninos maduros, su frescura y su equilibrio perfecto.