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PREPARÁ LOS MEJORES SNACKS PARA COMER CON ESPUMANTES

Prepará los mejores snacks para comer con espumantes
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4 minutos

06/11/2012
Te gusta tomar una copa de Extra Brut con la cena o preferís las burbujas a los aperitivos, esta nota es para vos: 6 tapeos ricos y fáciles para hacer en tu casa.

Cuando llega el calor pocas cosas son más gratificantes que sentarte a beber una copa de espumoso a última hora de la tarde. No hablo de un consumo sofisticado y de terrazas de hotel -con foie gras y ostras crudas, que encanta- sino de esa copa que al llegar a tu casa te baja tres grados la sensación térmica y que podés acompañar con un tapeo sencillo para sentirte a gusto. Tostadas, palta y queso brie son algunos de los ingredientes que conviene tener a mano para cuando pinta el antojo. Y a continuación, qué snacks preparar y con cuáles espumantes acompañarlos.

Guacamole light. Hay muchas versiones de esta ensalada, algunas complejas y otras más bien sencillas. Entre estas últimas, hay una en la que empleás una palta has cubeteada, una cucharadita de limón recién exprimido, un tomate rallado, pizca de ají molido y oliva extra virgen. Todo bien mezclado y refrescado, es un plan perfecto para comer con tostadas o grisines, mientras bebés un rica copa Navarro Correas Extra Brut ($56).

Papas fritas crocantes. Lo ideal es que las hagas vos, pero puede ser que no tengas ganas. Si ese fuera el caso, un paquete de Pringles clásicas puede colaborar. Si estás pilas, cortá una papa en láminas bien delgadas, luego en bastones, y freílas de un tirón con aceite caliente hasta que estén crocantes. Luego las dejás secar en un plato con papel para absorber el aceite excedente. Ponele sal y comelas tibias, cuánto mejor con una mayonesa suave y casera. Probalas con Novecento Cuvée ($52).

Bondiola toast puede no sonar a algo ideal, pero en verdad lo es. Una buena bondiola -como la de Campo Austral, por mencionar una marca comercial- es blanda y contiene un veteado homogéneo, y no resulta salada en absoluto. Entonces te armás una gran tostada, la raspás apenas con un diente de ajo, sumás un chorrito de oliva y le acomodás las láminas de bondiola. Es un manjar simple para saborear con espumantes secos como Norton Cosecha Especial ($63).

Pochoclo salado. Es notable cómo, siendo el pochoclo salado un snack facilísimo de preparar, no es consumido en nuestro país con pala ancha. Fijate: poné un chorrito de aceite de girasol en una sartén, sumá una tacita de maíz pisingallo a fuego fuerte, tapás y en menos de 5 minutos de removerla tenés lista una fuente de pochoclos que aderezás con un poco de sal fina al servirlos. Comelos con una copa de Chandon Extra Brut ($60) mientras mirás tu serie favorita.

Queso brie. En cualquiera de sus versiones -maduro o sin estacionar- el queso brie es candidato natural a los espumantes frescos. La forma más rica de consumirlo es cortado en láminas y con una galleta criolla o una tostada. Si querés hacerla de lujo -y el lujo es caro- comprate una botellita de aceite de trufa para todo el año y le ponés un chorrito al pan tostado, luego montá el brie y al final un poquito de pimienta recién molida. Eso, con una copa de rosado, como Alta Vista Atemporal Rosé ($95), es la gloria.

Leberwurst. Si alguna vez probaste champagne con foie gras, entiendo que te enoje esta propuesta. Ahora, si se trata de hacer las compras en el supermercado, un leber comercial como Paladini completa la ecuación con sobrada dignidad. El truco está en matizarlo apenas. Entonces ponés en una tostada (o galleta crocante) una lámina de leber y la decorás un botón de queso crema y una pizca de mostaza de Dijón. Si no tenés mostaza, olivas o albahaca. El combo es perfecto para acompañar con un sparkling seco y fresco como Bodega del Fin del Mundo Extra Brut ($82).

Ensalada verde: con el nombre genérico de hojas verdes no se dice nada. Si pensamos en una espinaca tierna, en unos hongos portobellos cortados en láminas delgadas y en un poquito de queso parmesano rallado completando el plan, ahí la cosa cambia. Un complemento de sabor es usar, además de limón y oliva extra virgen, un chorrito de salsa de soja, cosa de moderarle la acidez y ajustarlo más a la boca del sparkling. Con eso y una copa de Rosa de los Vientos Rosé ($95) estás hecho.


Fuente: Planeta Joy.


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