Logra su tono salmón gracias a la cofermentación del Torrontés con un 7% de Malbec, lo que no sólo le da color, sino que lo hace aún más frutal y le agrega esa entrada apenas dulzona en boca.
Los aromas florales y herbáceos de nuestra cepa blanca nacional terminan de redondear un vino fresco y de baja graduación alcohólica.