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CHARDONNAY: CUÁLES SON LOS ESTILOS DE MODA Y QUÉ VINOS PROBAR

Chardonnay: cuáles son los estilos de moda y qué vinos probar
Tiempo de lectura:
4 minutos

12/12/2013
Lento pero seguro, en nuestro país avanza una movida de vinos blancos. Por ahora es más activa en la oferta y el Chardonnay es la variedad más completa. Conocé sus estilos.

Algo pasó con el Chardonnay en los últimos años. De buenas a primeras dejó de ser un vino plano y con volumen de boca, como únicos atributos, para pasar a ser uno con gracia, aromas elegantes y a ofrecer una amplitud estilística que hoy es la más completa en materia de vinos blancos. Sin ir más lejos, en la góndola hay al menos tres estilos claros de Chardonnay, y eso, sin contar las numerosas pequeñas diferencias entre productores y regiones.

Este cambio en la variedad se debe a dos movimientos. Primero, del lado de la oferta. Fueron las bodegas las que investigaron y le pusieron fichas a un varietal clásico, aún cuando su principal negocio -tanto dentro y fuera de nuestro país- son los tintos y particularmente el Malbec. Sin embargo, desde la década 1990, en que comenzaron los primeros trabajos en altura y hacia regiones cada vez más frías -como Uco y Patagonia-, el Chardonnay fue conquistando lentamente la forma que ofrece hoy. Y esa forma es múltiple y curiosamente más compleja que los tintos a cuya sombra creció.

Segundo, del lado de la demanda, el efecto aburrimiento tinto parece empezar a sentirse y le imprime nueva dinámica al mercado de los blancos. En charlas de especialistas, en cenas de cocineros, en rincones gourmets dejó de ser vergonzante afirmar que se prefiere una copa de buen blanco a una de tinto, más en esta época del año en que el paladar pide frescura y no taninos. Y ahí es donde la oferta de nuevos estilos calza como guante y recibe los aplausos que merece. ¿Pero qué estilos?

Tres Chardonnay

Para un enólogo, el Chardonnay es la uva tinta de las blancas. Su potencia y elegancia, su carácter graso y de cuerpo, su aroma delicado y complejo le permite trabajarla de muchas formas. Y el resultado es notablemente diferente en cada caso. Así, hoy en el mercado se consiguen al menos tres estilos de Chardonnay inequívocos. Son:

Joven, refrescante y de cuerpo medio. Es el menos frecuente, porque compite mano a mano con uvas más expresivas, como Torrontés o Sauvignon Blanc, verdaderas divas de los aromas. El Chardonnay, en cambio, es algo modoso para jugar en la misma cancha. Tiene, sin embargo, un as bajo la manga: la textura inconfundible y el paso voluminoso, que termina haciendo un blanco con aromas de peras y manzanas, con cuerpo medio y una frescura chispeante. En términos generales provienen de zonas altas, como Valle de Uco, y no necesariamente son caros. Así resultan, por ejemplo, Trapiche (2012, $75), Killka (2012, $60), Goyenechea (2012, $40), Altos del Plata (2012, $65) y P15 Chardonnay (2012, $42).

Con crianza, untuoso y buen cuerpo. Son el ABC del estilo que impuso California en los ochentas y noventas. Destacan por el trabajo de barrica, que le aporta notas de avellanas, miel y sobre todo un trazo de humo y caramelo que a esta variedad la transforman en una golosina invernal. En este estilo no tiene competencia y es el más difundido en la última década, precisamente porque para los bebedores de tinto es lo más parecido que hay en el universo blanco. Destaca siempre su tacto untuoso, como si enmatecase el paladar. Buenos ejemplares son: Domaine Bousquet Reserve (2012, $130), Saint Felicien (2011, $123), Catalpa (2010, $120) y Angélica Zapata (2011, $192).

Con crianza, ligero y refrescante. Este es un estilo que viene creciendo con fuerza. Combina lo mejor de los anteriores, con el plus de la novedad. Tienen un trabajo de crianza que no busca exagerar el carácter oxidativo del roble, sino que persigue aportarle el trazo aromático de las avellanas y el caramelo, sin perder el nervio y la frescura. El resultado es un blanco curioso, muy pensado para comer, y con la capacidad de ofrecer frescura y complejidad al mismo tiempo. En general provienen de zonas frías y de altura, por lo que proponen una aromática frutal que va de las peras a las manzanas y una acidez elevada, con el cuerpo amplio de la variedad cuando se la trabaja con madera y levaduras. Ejemplares perfectos, son: Saurus (2011, $65), Salentein Reserva (2011, $90), Andeluna Altitud 1300 (2011, $150), Famiglia Bianchi (2012, $85) y Alta Vista Premium (2011, $97).


Fuente: Joaquín Hidalgo - Planeta Joy.

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