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EL CICLO DE VIDA DE LOS VINOS

El ciclo de vida de los vinos
Tiempo de lectura:
3 minutos

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21/03/2016
No somos expertos en diseño, pero nos hemos animado a realizar esta especie de chuleta del “punto álgido” del vino. Si hacéis clic sobre la imagen y la imprimís, podéis llevarla en la cartera para no “cagarla” cuando vayáis a comprar un vino. Creemos que es la mejor manera de saber si un vino puede estar pasado o si es mejor guardarlo un tiempo para consumirlo cuando ha llegado a su clímax, a lo mejor de su ciclo de vida. Hay una norma básica: cuanto más tiempo haya estado un vino dentro de una barrica, más años podrán pasar antes de consumirse.

No es complejo. Vamos paso por paso:

– Los vinos jóvenes deben consumirse lo más rápido posible (“joven” significa que es un vino que no ha estado en una barrica, que no se ha “envejecido” en madera). Por tanto, si leéis en la etiqueta que es un vino de 2013, deberéis beberlo, como mucho, durante 2014. A partir de esta fecha, el vino se irá “cayendo” y perderá sus aromas y sabores frutales y florales típicos de los vinos jóvenes. ¿Veis en el gráfico cómo adquiere la máxima calidad en el primer año y luego cae en picado? Como se observa, a partir del cuatro año un vino joven es prácticamente imbebible.

– Los vinos de crianza sí han estado algunos meses en barricas de roble, por tanto su calidad en el tiempo es más amplia que la de los vinos jóvenes. En el gráfico se observa que es durante el cuarto y quinto año cuando ofrecerán su mejor cara. Por tanto, ahora mismo, deberemos consumir los crianzas de las añadas de 2010 y 2011. Si en la etiqueta pone 2009, puede que ese vino haya empezado a perder y si pone 2012 podríamos dejarle un año más bien guardado para apreciarlo en su máximo potencial.

– Los vinos de reserva, que han estado, por norma general, al menos 12 meses en barrica, deberán consumirse preferentemente a los seis años, tal y como se muestra en el gráfico. De esta forma, en esta Navidad, lo ideal es que reguéis vuestras comidas y cenas con reservas de 2008 o, incluso, de 2009 (ya que 2015 está al caer).

– Por último, tenemos los vinos gran reserva, que deben envejecer al menos 18 meses en barrica de roble y 42 en botella, es decir, necesitan para salir a la venta al menos cinco años (por eso, a esta fase sólo llegan vinos pertenecientes a cosechas sobresalientes). Tal y como se ve en el gráfico, la curva de la calidad de estos vinos alcanza su máxima cota en el octavo y noveno año y empieza a decaer a partir de la década.

Entonces, os preguntaréis cómo algunas de las botellas más caras son, incluso, de mediados del siglo pasado… Estos vinos tan exclusivos necesitan bastante tiempo para desarrollar sus cualidades y tienen un ciclo de vida de más de 12 años que en ocasiones puede pasar de los cincuenta y, en casos concretos, prolongarse más de un siglo. Eso sí, habrá muy pocas posibilidades de que el caldo se pueda ingerir; estos vinos tan longevos, salvo sorpresas, son sólo para coleccionistas…

Fuente: Rafa Coloma de malditafiloxera.com

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