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SÉPTIMA PRESENTA LA NUEVA AÑADA DE SU GRAN RESERVA Y ANTICIPA UNA SEGUIDILLA DE NOVEDADES

Séptima presenta la nueva añada de su Gran Reserva y anticipa una seguidilla de novedades
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6 minutos

28/11/2012
La bodega de Luján de Cuyo dio a conocer la última cosecha de su vino insignia. Además, prepara otros lanzamientos para ampliar su portfolio.

La bodega ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, y propiedad del Grupo Codorníu, está cerrando el año con numerosas novedades bajo el brazo, entre las que se puede destacar la presentación de una nueva añada de su -hasta ahora- vino insignia, cambios de nombres para algunos de sus productos, nuevos varietales en el segmento de alta gama y el nacimiento del esperado ícono.

Los anuncios tuvieron lugar días atrás, en el marco de una cata vertical que la bodega organizó para clientes y prensa especializada con motivo de la presentación del Séptima Gran Reserva cosecha 2010, que incluyó además la degustación de las añadas 2005, 2006, 2007, 2008 y 2009.

"La idea es que se conozca a Séptima a través de su gran exponente, el Séptima Gran Reserva. La añada 2010 está llegando al mercado y creo que resume el potencial de la bodega. Nuestro objetivo es hacer vinos con una excelente relación calidad/precio... vinos bien armados, sin exceso de madera, que lo pueda disfrutar el que no sabe mucho de vinos pero que el entendido también pueda encontrar complejidad", explicó la gerenta de marketing, Leticia Arena, al iniciar la degustación, para luego agregar que "este producto para nosotros es muy importante y no nos permite ni un mínimo error, porque somos una bodega joven, recién estamos cumpliendo 12 años".

Cabe destacar que esta etiqueta es un blend cuya columna vertebral es el Malbec, que aporta más del 50%. Lo completa el Cabernet Sauvignon y una dosis de Tannat, que en sus comienzos era del 5% para llegar al 15% en las últimas añadas.

En cuanto al terroir, la bodega utiliza cuarteles específicos de Agrelo para el Malbec y el Tannat y de Ugarteche y Tupungato para el Cabernet Sauvignon, es decir, viñedos que se encuentran entre los 850 y los 1.200 metros sobre el nivel del mar y con los que se trabaja con rendimientos que varían entre los 5.000 a 8.000 kilos por hectárea.

La jefa de enólogos de Séptima, Paula Borgo, explicó que "siempre jugamos mucho con las cosechas y las zonas. Tratamos de ir variando e ir superándonos añada tras añada".

A la hora de referirse al proceso de elaboración, la experta explicó que "en el viñedo hacemos raleo, cosechamos a mano y cuando la uva llega a la bodega hacemos selección de granos para no tener un desvío organoléptico".

Luego, se realiza la maceración en frío "para evitar que en un primer momento se extraigan componentes indeseables".

Tras 3 o 4 días de maceración, "largamos la fermentación, que requiere de muchísimo control y seguimiento. Finalmente, cuando ésta termina, subimos la temperatura hasta los 30 grados para realizar una última extracción".

Posteriormente, se hace el descube y se lleva a barricas, donde cada variedad se añeja por separado. Luego, cada 3 meses se controlan los lotes para realizar una selección final de barricas, donde el vino reposa un total de 18 meses, a lo que luego habrá que sumarle otros 24 meses de estiba en botella.


La cata vertical, que tuvo lugar en el "atípico" restaurante del Jardín Japonés, en pleno corazón de Palermo, se inició con la añada 2005, de la cual se hicieron unas 35.000 botellas, un número bajo considerando las 240.000 de última cosecha.

Vinos & Bodegas se encontró con un vino en el que dominan las notas de ciruelas y grosellas bien maduras, sobre un fondo especiado. Sobresalen, además, nítidas notas de tabaco. En boca es un vino definitivamente vivo, brioso, con taninos bien firmes que todavía siguen puliéndose en botella. Aplaudible el mérito de tener un vino tan vibrante con 7 años a cuestas y la posibilidad de que siga evolucionando durante, al menos, 4 o 5 años más.

Otro de los highlights fue la añada 2006, que premia en nariz con abundante fruta roja y negra madura, sumado a toques de moca y el clásico colchón especiado. En boca se presenta carnoso y con taninos bien marcados. Sin embargo, a diferencia de la anterior añada, ya se encuentra más redondo y amigable al paladar. Cierra con un largo final durante el cual se libera más de esa rica fruta.

También resulta interesante el presente de la cosecha 2008, un ejemplar sutil y elegante en nariz, con un buen mix entre la fruta roja y negra bien madura, casi mermelada, y el aporte de la barrica, que ofrece notas nítidas de tabaco y chocolate. El punto a destacar es que la madera está muy bien integrada, de punta a punta, y sugiere más que lo que muestra. En boca, respetando el "ADN" de esta etiqueta, se percibe concentrado y bien jugoso, con taninos marcados pero sin perder elegancia. Largo, muy largo final, que deja un grato recuerdo a fruta y chocolate.

En lo que respecta a la última añada, la 2010, que llega al mercado a un precio sugerido de $175, hay que darle tiempo hasta que se vaya abriendo en la copa. Una vez que lo hace, premia con aromas francos de fruta roja y algunos toques florales que, con la evolución, no son tan perceptibles en añadas anteriores. Al paladar se presenta jugoso, con una muy buena acidez y una columna vertebral marcada por el mayor porcentaje de Tannat, si bien es un vino que resultará amigable para quien quiera descorcharlo hoy, pero que también le garantiza un largo potencial de guarda para quien lo prefiera más evolucionado.

Lo que viene

A la hora de hablar sobre los próximos pasos que dará la bodega, el calendario se encuentra cargado de novedades.

No es para menos: en febrero, los vinos Séptimo Día y Séptima Noche cambiarán de nombre para pasar a llamarse Séptima Obra. La razón de esta modificación radica en que la bodega está posicionándose bien en el mercado estadounidense, donde sectores religiosos asocian esos nombres con días santos y no con marcas.

En tanto, para el mes de mayo, la bodega lanzará una edición especial de 10 barricas de Cabernet Sauvigon y Malbec que llegarán para completar la línea Gran Reserva, que hoy sólo cuenta con el blend.

Finalmente, ese mismo mes, Séptima presentará su vino ícono. "Será un varietal, un Malbec", anticipó Borgo a Vinos & Bodegas, quien además adelantó que se tratará de una partida ultra limitada, de 400 cajas, y con un precio sugerido que irá de los $300 a los $400.


Fuente: Juan Diego Wasilevsky - iProfesional.


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