Somos una “compañía”, sin pensar por un momento en abandonar nuestra filosofía de sentirnos parte de la comunidad y protagonistas de un sueño. Hemos consagrado el trabajo como formidable vehículo formativo y de realización personal. Trabajo, inversión y virtud humana es la fórmula. En respeto y armonía con nuestro alrededor. Aprendiendo de los mejores, pero exigiéndonos. Creyendo y pidiendo a Dios todos los días nos ilumine para ser un poco mejores. En cada momento dando gracias, siempre.
Tenemos muy buenos vinos, algunos piensan que son de los mejores en su segmento. Y estamos en muchos mercados del mundo. Desde Chañarmuyo. Desde hace menos de 10 años. Desde cero, vinos de alta gama. A veces pienso, hay que ser un poco locos, pero coherentes, siempre.
En el vino, Argentina tiene mucho para mostrar. Y La Rioja en particular. Y nosotros desde este bendito terroir. ¡El techo es alto, gracias a Dios!