Desde que en 1820 John Walker comenzara a vender whisky de malta en su tienda, de Ayrshire (Escocia) hasta la Johnnie Walker de hoy en día, han pasado muchas cosas... unas cuantas guerras, unas cuantas revoluciones tecnológicas, y más de un cambio social.
Lo que más o menos se ha mantenido inalterable al paso del tiempo es la necesidad de las personas de obsequiarse de vez en cuando con un buen whisky, de degustar un buen malta, ya sea en su variante más sobria (solo), más western (uno doble), nocturna (con Coca Cola), o incluso refrescante (con hielo, también llamado On the rocks).
Un poco por reforzar este carácter histórico de una de las marcas más vendidas de whisky en el mundo, la multinacional Diageo, actual propietaria de Johnnie Walker, acaba de lanzar una espectacular campaña publicitaria, protagonizada por el actor escocés Robert Carlyle, y donde este repasa, a buen ritmo de caminante, las principales vicisitudes de los 200 primeros años de historia de este whisky.