Vino base: el proceso inicia con un suave prensado de las uvas. La fermentación se produce a bajas temperaturas (13°C a 15°C) y en presencia de borras finas, obteniendo un vino equilibrado, de gran intensidad aromática y volumen de boca. Toma de espuma (o segunda fermentación): se realiza en botellas, donde la fermentación aportará aromas propios del método Champenoise.
PAÍS
Argentina
Ingresá para poder guardar tu lista de favoritos.
Si no tenés usuario ingresá acá. Sólo con tu email y contraseña.