2 kilometros de viñedos dentro de una inmensidad, pero con una clara razón de ser: suelo coluvial, arena y piedras, cargado de carbonato de calcio que nos regala mucha historia de mar!.
Este corte de Malbec y Cabernet Franc desnuda este desierto salvaje, lleno de flores y tiza en la nariz, mucho nervio y textura en boca.