El legado de pasión y tradición de los Rones Añejos Botran inicia mediados del siglo XX, cuando cinco hermanos: Don Venancio, Don Andrés, Don Jesús, Don Felipe y Don Alejandro Botrán Merino, partieron de su tierra natal (Burgos, España), hacia Guatemala.
En 1940 se iniciaron en las actividades de la rama de licores en Quetzaltenango, la segunda ciudad del país. En ese año se le otorga la concesión de Licorera Quezalteca a Andrés Botran Merino y Hermanos (todas las licoreras en ese entonces eran propiedad del Estado y había que renovar la concesión anualmente).
Es así como nace la Industria Licorera Quezalteca que, años más tarde, se fusionaría con otras empresas licoreras para conformar Industrias Licoreras de Guatemala y crear el Ron Añejo Botran.