Los tintos ligeros ganan terreno frente a los vinos concentrados por su acidez marcada, su fluidez y su perfil pensado para momentos informales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La uva Criolla, el Pinot Noir, la Garnacha, la Bequignol y variedades italianas como Sangiovese, Nebbiolo y Barbera se destacan en los vinos refrescantes. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los tintos ligeros ganan espacio frente a los vinos concentrados por su acidez marcada, su agilidad en boca y su perfil para disfrutar al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La elaboración con racimo entero y la acidez natural potencian las texturas y los taninos de vinos jóvenes pensados para beberse sin guarda. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los consumidores eligen un vino por la calidad, pero también por el estado de ánimo, la comida, la compañía, el ambiente y el precio. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los tintos ligeros ganan espacio frente a los vinos concentrados por su acidez marcada, su agilidad en boca y su perfil para disfrutar al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las variedades Sangiovese, Nebbiolo y Barbera resurgen en vinos tintos de cuerpo ligero pensados para la mesa y el consumo joven. (Imagen Ilustrativa Infobae)