La aventura de Cloudy Bay comenzó en 1985 en una tierra lejana donde nadie podía imaginar un viñedo. Hablamos de la región de Marlborough, en la isla sur de Nueva Zelanda.
El fundador de la bodega, David Hohnen, estaba convencido de que aquella tierra tenía potencial para producir un gran vino y, junto al enólogo Kevin Judd, hicieron realidad este proyecto con la elaboración de un Sauvignon Blanc distintivamente complejo y poderoso.
Desde entonces, Marlborough se ha convertido en la principal región vinícola de Nueva Zelanda y en uno de los mejores lugares para la elaboración de vinos del mundo.