Hace más de 10 años Alejandro Allende y Federico López, dos amigos que comparten su pasión por el vino, decidieron invertir en 22 hectáreas de tierras vírgenes de Gualtallary para iniciar su emprendimiento vitícola de excelencia.
Con la premisa de: "Calidad A1" convocaron al Ingeniero Agrónomo Marcelo Canatella para la selección de clones, implantación y conducción del viñedo.
Ya desarrollado el proyecto, en la actualidad venden uvas y vino de alta gama a granel a varias de las más prestigiosas bodegas del medio para sus vinos premium y super premium.
En 2017, presentaron formalmente sus vinos propios: un Malbec y un Gran Malbec.