Su nariz es pura de manzana frescas prensadas, lleva un paladar frutado con bajo contenido de azúcar; a su vez es seca y con una leve acidez al final, la cual le otorga un perfecto equilibrio.
El proceso es similar al de un vino: Se ingresa la fruta, previamente seleccionada en bodega, donde se estaciona en lagares que tiene canaletas por donde circulan las manzanas. A través de estos canales se les genera un lavado previo hasta llegar a la moledora. Del primer escurrido de esta molienda, se obtiene la base para la Sidra.
PAÍS
Argentina
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