El agua Villavicencio nace con la lluvia y la nieve que caen sobre la precordillera. Se infiltra hasta lo más profundo de la montaña, donde las altas temperaturas la enriquecen con 23 minerales que aportan la máxima hidratación. La presión natural hace que el agua emerja a la superficie, formando manantiales dentro de la Reserva Natural Villavicencio.
Este proceso de filtrado natural y el blend de minerales no solo es el secreto del sabor único del agua, sino también de su capacidad para ofrecer una hidratación profunda.