La historia de Schweppes comenzó en Ginebra cuando Jacob Schweppe, un alemán, creó en 1783 el proceso industrial para carbonatar agua mineral artificialmente. En un principio el éxito fue moderado, al ser vendido como producto medicinal y siendo recomendado como una especie de medicamento para el aparato digestivo.
A partir de 1870, Schweppes, con la creación del agua tónica y la introducción de nuevos sabores de refrescos en el mercado como el de jengibre (Ginger ale), comenzó a experimentar un importante crecimiento, abriendo plantas en varias partes del mundo.