Iniciamos nuestra vida juntos, compartiendo el amor y la pasión por los buenos vinos y los placeres de la vida. Una cosa nos llevó a la otra, y así nos fuimos embarcando detrás de un nuevo sueño: recorrer juntos el camino de transformar las uvas en vino.
"Así llegamos a Agrelo, encontrando un lugar donde formar nuestra familia y plantar nuestros viñedos. Los mismos que hoy dan vida a Monte Quieto".
Este es el camino que elegimos, vivir en nuestros viñedos, cerca de nuestros vinos, y así acompañarlos en todos sus momentos.