La Liga de Enólogos surge por una razón, por un propósito, por una búsqueda en común que teníamos siete amigos: marcar un antes y un después en la historia del vino. Todos nos sentimos identificados con esta gran bebida y en nuestro ADN se encuentra la misma. Nuestra decisión fue simple: dejar de ser testigos, para ser protagonistas y demostrar nuestra pasión por el vino.
Cada paso fue un diálogo en equipo. Todos queremos dejar nuestra huella. Todos nos sentimos fundamentales en La Liga y finalmente, eso logra los grandes resultados, el sentido de pertenencia que sentimos desde nuestra primera mirada. No nos gana el cansancio y repetimos, casi como un himno, que La Liga de Enólogos es una co-creacion de vinos, una innovación colaborativa.
La diversidad en nuestros orígenes, en nuestra formación y sobretodo en el amor por nuestros suelos y diferentes varietales, nos llevó a realizar pequeños grupos para crear los diferentes varietales. Por eso, cada creación, cada vino fue realizado por cuatro de nosotros, entendiendo que diferentes miradas enriquecen el producto final.