El colono alemán Carl Anwandter fundó en 1851 la Cervecería Anwandter en la ciudad de Valdivia, la tercera fábrica de alto nivel en el país (junto a las cervecerías del irlandés Andrés Blest y el argentino Vicente Moreno).
A mediados de los años 1870, la empresa alcanzó la producción anual de 1.440.000 l, además de cierta notoriedad a nivel nacional. En 1894, alcanzó 12.000.000 l/año, producción de la cual el 60% se comercializaba en el mercado nacional y el resto se exportaba. Luego, en 1914 alcanzó una producción promedio de 25.000.000 l anuales.
La fábrica cesó su producción tras el Terremoto de Valdivia de 1960, evento que destruyó gran parte de las instalaciones.
Los conceptos de elaboración de Carl Anwandter inspiraron posteriomente a Armin Kunstmann, quién decidió recuperar la tradición cervecera valdiviana en los años 1990.