Elige a un héroe de guerra nacional carismático e increíblemente atractivo. Ponle su nombre a tu creación.
Piensa en las decenas de miles de buscadores de oro italianos que llegaron a California durante la gran Fiebre del Oro. Haz que tu licor sea un oro luminoso para recordarles su amada patria.
Añade una receta que se parezca más a un elixir medieval de hierbas, plantas, raíces, cortezas, especias y semillas de flores. Continúa con un proceso de destilación que se acerca más a la creación del perfume más fino que a la de una bebida espirituosa.
Mezcla con la misma dosis de extravagancia y audacia italianas. Agita vigorosamente con una generosa pizca de pasión y humor. Y ahí lo tienes. El espíritu de Italia. Galliano. Spirito Italiano.