El 1972 fue un año de pioneros. En él vio la luz el primer videojuego, Pong, que abrió el camino a la industria actual de este entretenimiento. Fue el año de la creación del grupo de música pop ABBA que acabaría vendiendo más de 380 millones de discos.
También en ese año un pequeño grupo de cerveceros tuvieron una genial idea. Se propusieron crear una cerveza con un extraordinario sabor y bajo contenido en calorías. Pero fue necesario que se uniera a ellos un ejecutivo de ventas con una visión aún más audaz: ¿por qué apostar por una cerveza baja en calorías cuando podían elaborar la primera cerveza del mundo sin alcohol pero con un excelente sabor?
Se creó un equipo y empezaron a trabajar en el reto. Otros cerveceros ya habían intentando antes elaborar una cerveza sin alcohol, pero los resultados eran siempre imbebibles.
Esta vez fue distinto. En 1972, Clausthaler empezó el proceso que cambiaría el mundo de la cerveza para siempre.