Podríamos decir que Carlsberg es ya parte del patrimonio cultural de Dinamarca.
Todo empieza cuando Jacob Christian Jacobsen muere en el 1835 y su hijo Jacob se hace cargo de la cervecería familiar. Su pasión por este oficio y su interés por la ciencia hace que dedique su vida a investigar cómo mejorar la calidad de la cerveza, por lo que Jacob viaja a Baviera donde estudia técnicas de elaboración alemanas.
En 1845 vuelve a Dinamarca con dos cepas de levadura alemana y construye una nueva fábrica de cerveza en las afueras de Copenhague. La nueva cervecería es bautizada con el nombre de su hijo Carl unido a la palabra “colina”, en danés: “bjërg”. De esta forma nace Carlsberg en 1847.
El logotipo fue creado en el 1904 por el prestigioso diseñador de art noveau Thorvald Binesboll. Hoy en día esta célebre danesa se comercializa en más de 50 países.