El lugar es El Cepillo, Valle de Uco. Un territorio de suelos calcáreos, temperaturas extremas y vientos caprichosos. Diez hectáreas de viñedos con una multitud de matices que abordamos para dar un sentido nítido y natural a los vinos.
Los vinos nacen desde la decisión de buscar pureza y precisión y por eso sus atributos son fineza, texturas y carácter.
La finca es orgánica certificada (LETIS), y trabajamos con manejos biodinámicos, estimulando todas las formas de vida del lugar y respetando las condiciones del origen. En bodega, los vinos siguen procesos naturales, sin correcciones ni agregado de levaduras. Y la crianza se realiza en barricas francesas usadas, toneles o esferas de cerámica.