El nacimiento del bourbon data de finales del siglo XVIII, cuando los pobladores de Kentucky destilaban whiskey de maíz.
El distintivo color ámbar y el rico sabor fue descubierto cuando un lote de whiskey de maíz fue añejado en barriles nuevos de roble blanco que habían sido carbonizados en su interior.
En 1795, un operador de un molino llamado Jacob Beam, perfeccionó la receta y el proceso de destilación, dando origen al bourbon mundialmente conocido como Jim Beam.
Hasta nuestros días, la receta original se mantiene, requiriendo la unión perfecta de los abundantes recursos naturales de Kentucky.