La marca El Abuelo surgió cuando en 1888 los inmigrantes españoles empezaron a producir en Luján de Cuyo los mismos productos que acostumbraban beber y usar en la cocina en su país natal.
Fue entonces cuando rememoraron a sus antepasados, ya que estaban usando la receta que recordaban que sus propios abuelos usaban para la elaboración de estos vinos espirituosos, licores y aperitivos: El Abuelo, era el común denominador en la receta de elaboración y era también la añoranza que les producía al consumir los productos.
Así, inspirados en la propia figura de El Abuelo, decidieron llamar con ese nombre a todos los productos que elaboraban y comenzaron a comercializarlos.