La marca Corralejo fue revivida por Don Leonardo Rodríguez Moreno en 1994, en el mismo sitio natal de Miguel Hidalgo en Guanajuato, México. Los archivos indican que en ese lugar ya se producía tequila en 1755, lo cual constituye la primera producción comercial del espirituoso en la historia de la nación.
Cada una de las variedades se destila utilizando el método de coñac, que recurre a ollas destiladoras Alambic Charantais de cobre, importadas de España. Son las únicas de su tipo en uso en México, y responsables del excepcional aroma y sabor de Corralejo.