La bebida espirituosa recibe su nombre del fruto de la planta con la que está hecho, la Pimpinella anisum, conocida en castellano como “anís”, y se elabora siguiendo el método tradicional de destilación de Chinchón, cuyo origen se remonta al siglo XVII.
El anís Chinchón se obtiene de la destilación en alambiques del grano de anís verde o matalahúga, acogido a la denominación geográfica Chinchón, y se elabora siguiendo un método tradicional de destilación donde sólo se emplean ingredientes naturales.
A lo largo de sus más de 100 años de vida, Chinchón sigue siendo un digestivo natural y muy reconocido gracias a su altísima calidad en sus tres variedades: dulce, seco y seco especial.