El jugo de fruta Cepita fue lanzado al mercado en 1969 por la bodega Peñaflor. La firma, que fue adquirida por la familia Pulenta en 1930, estaba entonces a cargo de Don Quinto Pulenta, a quien se lo recuerda como un gran visionario, porque encaró una diversificación de la bodega.
En sus manos, Peñaflor dejó de ser una empresa estrictamente vitivinícola. Además de Cepita, la firma compró en 1970 a la familia Benegas la Bodega Trapiche, que concentra el negocio de vinos finos. Y en 1972, se incorporó el negocio de aguas minerales, con la marca Villa del Sur, de la que ya no son dueños.
En 2004 Coca-Cola de Argentina compró la marca de jugos Cepita. De esta manera, la empresa de gaseosas avanzó sobre el mercado de los jugos.
Los jugos Cepita fueron durante varios años número uno en ventas y estuvieron presentes en la mesa de casi todos los hogares.