La historia de Cabrales comenzó en 1941 en Mar del Plata, cuando el inmigrante asturiano Antonio Cabrales Vega abrió "La Famosa", un pequeño almacén de café que destacó por vender grano fresco tostado a la vista.
Con la llegada de la segunda generación en los años 60 y 70, la empresa construyó su planta industrial, abandonó el concepto minorista tradicional y adoptó el apellido familiar como marca para expandir su distribución a todo el país.
Posteriormente, sumó tecnología de envasado al vacío, comenzó a exportar a la región y diversificó su portafolio con tés y cápsulas. Hoy, administrada por la tercera generación, es una de las marcas de café más emblemáticas de la Argentina.