Hugo Martino y Jorge Cardozo son dos buenos amigos que durante mucho tiempo compartieron la pasión por el vino. Exploraron y descubrieron juntos muchos de los que se producían en Argentina y en el mundo, hasta que decidieron producir vinos como los que a ellos les gustaría beber y compartir con sus más preciados amigos. Recorrieron bodegas y fincas, probaron los sabores únicos y personales de los vinos que la región ofrecía. Así, la pasión que se alimentaba día a día finalmente se desarrolló como el proyecto "Fincas Don Martino", en honor al abuelo paterno de Hugo Martino, asiduo visitante de las tierras mendocinas.
El impulso de este sueño los llevó a Agrelo, en Luján de Cuyo, una de las mejores zonas vitivinícolas de la Argentina y del mundo para el desarrollo de vinos Premium. Descubrieron un pequeño viñedo, Finca "La Violeta", bautizado así en honor a Violeta Lanzilotta, esposa del anterior dueño, quien gracias a su persistencia y tenacidad logró mantenerlo durante décadas con uvas Malbec exclusivamente, apostando a la nobleza, al carácter único y a la fortaleza expresiva de esa uva. Este viñedo produce uvas Malbec desde 1926, habiendo generado algunos de los mejores vinos de la zona, reconocidos internacionalmente.
En 2010, Raúl Molteni, amigo de ambos y con quien compartían afinidad en muchos ámbitos, se incorporó al proyecto soñado y construido por Hugo Martino y Jorge Cardozo, para sumar toda su experiencia y conocimiento. La trilogía de amigos, amante del vino y sus rituales, tomó la decisión de expandir la marca y diversificarla.
Nuestros vinos son los que siempre quisimos tomar y convidaríamos a nuestros más preciados amigos, vinos difíciles de olvidar; vinificados en nuestra propia bodega, trabajando con compromiso social, cuidando los detalles que hacen la diferencia, con rigurosidad en normas y procesos, con creatividad y pasión.